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Cáncer de pulmón no microcítico

Hay dos grandes tipos de cáncer de pulmón: el cáncer de pulmón microcítico o de células pequeñas y el cáncer de pulmón no microcítico. Entre el 85% y el 90% de los tumores de pulmón son de este último tipo.

Existen tres tipos de cáncer de pulmón no microcítico: el 25%-30% son carcinomas escamosos vinculados con el tabaquismo y que tienden a tener una localización central, cerca de un bronquio. El 40% son adenocarcinomas localizados normalmente en la región externa del pulmón. Las personas con un tipo concreto de adenocarcinoma, conocido como carcinoma bronquioloalveolar, suelen tener un mejor pronóstico que las afectadas por otros tipos de cáncer de pulmón. Por último, el 10%-15% presentan carcinomas indiferenciados de células grandes que pueden aparecer en cualquier parte del pulmón y suelen crecer y diseminarse rápidamente con un pronóstico desfavorable.

El consumo de tabaco, sobre todo de cigarrillos, es con mucho la principal causa de cáncer de pulmón, y casi el 90% de las muertes por cáncer de pulmón tienen su origen en el tabaco. Algunos síntomas indicativos de cáncer de pulmón son falta de aliento, tos acompañada de sangre, tos crónica, sibilancias, dolor en el tórax o en el abdomen, pérdida de peso, cansancio, pérdida de apetito, ronquera y dificultad para tragar.

El tratamiento del cáncer de pulmón no microcítico

No fumar, dejar de fumar o prohibir el consumo de tabaco son las formas más eficaces de luchar contra el cáncer de pulmón desde el punto de vista preventivo. El tratamiento del cáncer de pulmón depende del tipo de célula cancerosa, el alcance de la extensión y el estado de salud del paciente. Los tratamientos habituales consisten en cirugía, quimioterapia y radioterapia.