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"Soy madre, estoy felizmente casada e intento ser optimista. No dejo que la enfermedad de Crohn me gane la partida". Ser madre de dos niños, estudiar en la escuela nocturna y tener un matrimonio feliz puede ser un auténtico reto para cualquiera. Así que imagínese hacer todo eso siendo un enfermo de Crohn.
A Barbara le diagnosticaron la enfermedad de Crohn en 1992, el mismo año de su boda. Podría haber sido desastroso, pero en vez de ello, con el apoyo de su esposo Luis y su familia, Bárbara sigue adelante y cada día mejor.
"No hay una receta mágica, no tiene vuelta de hoja. Y tuve que aprender a convivir con ella día a día".
Un largo historial de tratamientos e intervenciones quirúrgicas (incluida una colectomía total) ha enseñado a Barbara y a Luis a adaptarse y ser creativos para vivir la vida que quieren.
Hace algunos años Barbara le confesó a su marido que le resultaba angustioso salir de casa con los niños porque no sabía cuándo necesitaría ir al baño. En lugar de resignarse ante sus limitaciones, Barbara y su esposo idearon una solución ingeniosa. Luis instaló en la parte trasera de su furgoneta un inodoro portátil; puede que no sea una solución perfecta, pero es el tipo de solución que hace la vida un poco más fácil.
"No se rindan. Mantengan la ilusión. Y hablen, porque la gente debe saber que esto no consiste simplemente en tener que ir al baño. Hemos de hablar con naturalidad de nuestro problema, sin sentirnos avergonzados".
Visite http://www.crohnsandme.com/ para ver más vídeos de Barbara y otros testimonios de pacientes con la enfermedad de Crohn.
Soy madre, estoy felizmente casada e intento ser optimista. No dejo que la enfermedad de Crohn me gane la partida
Barbara